Inicio ACTUALIDAD La próxima operación turca en Siria, una guerra que depende de Moscú

La próxima operación turca en Siria, una guerra que depende de Moscú

Estambul, 28 dic. Turquía ha lanzado tres ofensivas terrestres en Siria desde 2016, y el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, asegura con insistencia que iniciará una cuarta en el futuro próximo, pero si tendrá o no lugar parece depender de Moscú, aliado militar del régimen de Bachar al Asad.

El fin declarado de Ankara es controlar una franja de 30 kilómetros de anchura en el norte de Siria a lo largo de toda su frontera, en parte ahora bajo dominio de las milicias kurdosirias Unidades de Protección del Pueblo (YPG).

Desde la breve ofensiva turca de 2019, unidades regulares sirias y rusas comparten posiciones con el YPG, pero Erdogan insiste a menudo en que hay que “terminar el trabajo” y que lo hará sin pedir permiso a nadie.

“Podemos llegar una noche, de repente”, ha repetido, como ya hizo antes de las precedentes operaciones militares.

Para no infligir bajas al contingente ruso en Siria y evitar una confrontación militar con Asad, Erdogan necesita el visto bueno, al menos tácito, de Moscú, y así se lo ha transmitido al presidente ruso, Vladímir Putin, aunque aparentemente sin obtener respuesta.

Las zonas bajo control del YPG concentran gran parte de la población kurda de Siria, por lo que una retirada sería un abandono vergonzoso para las “Unidades de Protección del Pueblo”, y es dudoso que Asad, que desde el principio de la guerra civil ha apostado por no enfrentarse a las fuerzas kurdas, pueda forzarlo.

La ofensiva adquiere más importancia para Erdogan conforme se acercan las reñidas elecciones parlamentarias y presidenciales de junio de 2023, ya que induciría al nacionalismo turco a cerrar filas con el líder y dinamitaría el bloque de la oposición, que necesita tanto al voto nacionalista como al kurdo.

Así, si hay ofensiva turca en Siria en el primer semestre de 2023, dependerá de los cálculos de Putin que, debilitado por la guerra en Ucrania, necesita una Turquía amigable, pero tampoco puede perder a Irán, firme aliado de Asad.

¿Qué refuerza más la posición de Moscú frente a la Unión Europea y Estados Unidos: garantizar la supervivencia política de Erdogan dándole luz verde para intervenir en Siria, o mantener sólido el eje Teherán-Damasco?.

Es posible que el destino de los kurdos de Siria se decida en los próximos seis meses en las llanuras de Ucrania. EFE

iut/as/pi

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